Del plagio por encima de la calidad
Hacía ya un tiempo que esta entrada daba vueltas por mi cabeza, buscando el tiempo inexistente para poder escribirla y colgarla, y todo por dos razones: una, para aparentar, como siempre, que no tengo el blog más abandonado que un yogur Hacendado en un colegio privado, y dos, por una conversación que tuve, hará un mes, un lunes cruel y largo como un día sin pan, con una compañera de mi instituto. La cosa fue así:
-¡Maaatt! ¡Este finde he visto la peli de Orgullo y prejuicio!-¿Ah, sí? ¡Qué guay! ¿Y qué? ¿Te gustó?-¡Sí, sí! Es súper bonita, me encantó. ¡Qué fuerte lo de Wickham!, ¿eh? ¡Y no veas como se las gasta Elizabeth!-¡Síii!Risas.-Pero... es una historia muy típica, ¿no?-¿Porqué lo dices?-Ya sabes... chica conoce a chico, no se gustan, se odian, luego se conocen, niegan sus sentimientos, acaban enamorados perdidamente...-Bueno... -dije, intentando hacerme el tolerante y rezando a Dios para que me diera paciencia no fuerza para tirarle la obra entera de Austen a la cabeza- ¿Eres consciente de que Orgullo y prejuicio tiene como 200 años, verdad? Todas las historias posteriores, las comedias románticas actuales, están basadas en el planteamiento de la novela de Jane Austen.-Ya, ya; pero eso no es excusa. Desde la Grecia clásica hay historias así...-Bueno, tal vez...
¿Le quitaría el mérito a Jane Austen de haber escrito una obra que reflejara tan bien el comportamiento del juicio humano, las equivocaciones que este puede cometer, y las pasiones serenas si ya hubiera existido una obra con el mismo argumento? Bueno, coincidiremos todos en que primero tendríamos que leernos ambas, juzgar cuál es la de mayor calidad y decidir si OyP es un mal plagio o un buen replanteamiento de la misma historia. Y es aquí donde quería yo llegar.
¿A qué conclusión podemos llegar con esto? Que la originalidad, lo que valoramos tanto en la literatura actualmente, no es más importante que el estilo y la narración. Pongamos ejemplos más actuales y más típicos: la literatura juvenil VAMPÍRICA. ¿Cuántos libros hemos leído de chicas de poco más de 16 años, sociópatas, que se enamoran de un vampiro de poco más de 16 años -cumplidos hace cientos- igual o más sociópata que ellas? Pues miles, supongo, si no no frecuentaríais un blog de literatura juvenil como el mío. Pongamos como referente a todos estos libros la saga de Crónicas vampíricas (Vampire Diaries) de L. J. Smith -la tetralogía original de 1991-. Bien, siguiendo el razonamiento de la originalidad versus plagio, la historia de Edward y Bella en Crepúsculo es exactamente igual a la de los hermanos Salvatore. La historia de Claire, Michael y de los vampiros de Morganville es muy parecida a la de Crepúsculo. Bianca y Lucas llevan a cabo su affair amoroso en la academia Medianoche como Claire en Morganville. Y, por supuestísimo, Rose y Dimitri no hacen más que emular a Bianca y a Lucas pero en la Academia St Vladimir. Seamos realistas: todas estas novelas parten de una misma base, el ya mencionado romance entre una chica humana y un vampiro u otro ser sobrenatural. Ahora bien, ¿podemos comparar el argumento, y dicho sea de paso, la calidad, de estas novelas entre sí? Cualquiera que las haya leído sabrá que no. Que Rose dista mucho de lo que es Bella, y que Dimitri es totalmente diferente a Edward; que aunque Vampire Academy suceda en un internado elitista no se parece ni remotamente a Medianoche. Cuál es mi sorpresa cuando recomiendo esta saga a mis amigos y me dicen "¿Aún te gustan las novelas de vampiros? ¡Si es más de lo mismo!". Y puede que así sea, que lo mucho cansa y lo poco gusta. Y que son pocas las novelas que se publican actualmente que incluyen algo diferente a las ya leídas, a parte de la especie sobrenatural a la que pertenece el chico malo.
Otro ejemplo, con el cual seré breve: ¿alguien que se haya leído -y le hayan gustado- Los Juegos del Hambre gives a shit sobre su similitud con Battle Royale, respecto a lo de encerrar a unos cuantos adolescentes en un campo de batalla para que sobreviva solo uno? Me responderé yo mismo: no. Al menos, yo no. Porque dejando de lado la muerte, la sangre y los adolescentes asesinos, Battle Royale y Los Juegos del Hambre no se parecen una absoluta y mismísima *pitido*.
Daniel Cleaver hace el papel de Wickham y Bridget es una Elizabeth Bennet verdaderamente solterona y algo vulgar (pero genial). Fans de ambos libros, ¿os importa? ¿Os parece más mala El diario de Bridget Jones por ser tan parecida a Orgullo y prejuicio? Porque a mi, que H. F. bebiera totalmente de J. A. me importa más bien poco y disfruto de ambas.






















