lunes, 3 de febrero de 2014

The (Poetry) Experience

The (Classic) Experience es una sección de Lector Empedernido -como si yo fuera el único intelectual que reseña clásicos- en la cual haré pequeñas reseñas de las novelas clásicas que vaya leyendo (desgraciadamente, son pocas). Esta sección es aperiódica, es decir, tendréis una entrega siempre que a mi me salga del monóculo.


Poesía completa, de C. P. Cavafis

poesiacompleta_cavafisNunca antes había reseñado poesía y ya os podéis imaginar lo difícil que me está resultando, pero siempre hay una primera vez para todo. Como ya os conté en otra ocasión, conocí a Cavafis en primero de bachillerato, en Literatura universal. Al final del temario de la poesía del siglo XX, había algunas lecturas para hacer comentarios en clase; en este caso eran algunos poemas de Pessoa, de T.S. Eliot... y de Cavafis. De este último, concretamente, figuraba "Ítaca". No podría describiros la emoción que me embargó en aquel momento al leer el susodicho poema.
No obstante, el poeta griego cayó en lo más profundo de mi memoria hasta que, un día, acosado por la tierra, el humo, el polvo, la sombra y la nada de Góngora, recordé su "Ítaca" y me embargaron los mismos sentimientos que la primera vez. Entonces supe que debía leer más de él, que debía descubrir al poeta alejandrino.

Degustar a Constantinos Cavafis ha sido algo maravilloso, un viaje a través de sentimientos universales que nos afectan a todos y otros más íntimos, personales, que nos hacen pensar en cómo era realmente Cavafis, en lo que sintió y padeció, en lo que amó y odió. Podemos ver estos contrastes a través de los distintos tipos de poemas, pues podemos distinguir, a grandes rasgos, en dos: los mitológicos y los eróticos; aunque bien es cierto que hay más que no se ajustan a esta división.

En primer lugar, los poemas mitológicos acostumbran a ser reproducciones de relatos del mundo y la mitología grecolatina que o bien exploran temáticas más profundas o bien se tratan únicamente de reelaboraciones del mismo mito; ahora bien, estos son los más complicados, ya que para entenderlos bien hay que tener cierto conocimiento de esta mitología, y aquí es donde debo alabar la fantástica edición de Alianza, pues la gran cantidad de notas con las que cuenta y su minuciosidad consiguen que merezca más que la pena el alto coste del volumen.

TROYANOS
Son nuestras fatigas, las de los infortunados,
so nuestras fatigas como las de los troyanos.
A poco que triunfemos; a poco que orgullosos
nos sintamos, comenzamos ya
a tener ánimo y buenas esperanzas.

Pero siempre ocurre algo y nos detiene.
Aquiles surge en la trinchera ante nosotros
y a grandes voces nos espanta.

(...)

Mas cuando llega el momento decisivo,
el arrojo y decisión se desvanecen;
se turba nuestra alma y paraliza;
y en redor corremos de los muros
buscando salvarnos en la huida.

Nuestra derrota es, sin embargo, segura.
Arriba, en las murallas, el treno ya ha empezado.
De nuestros días lloran recuerdos y pasiones.
Con amargura lloran por nosotros Príamo y Hécuba.

cavafis2Por otro lado, los poemas eróticos son toda una joya por lo ya mencionado, es decir, por resultar un espejo para conocer más a fondo a Cavafis; o tal vez no, pues como decía Proust, el yo literario de un autor no tiene por qué ver con su yo biográfico. Y aquí es donde se presenta el misterio: ¿hasta qué punto podemos confiar en los sentimientos que nos confía Cavafis?
Ahora bien, es necesario aclarar que no es lo mismo el erotismo que está ahora tan de moda (que no es otra cosa que pornografía barata y, encima, mal escrita), que el del que hace gala el poeta griego en sus poemas inéditos: deseos reprimidos e irrefrenables, amores fugaces y frustrados; todo tiene cabida en sus versos con una asombrosa sensibilidad.

LEJOS
Quisiera evocar este recuerdo...
Más se extinguió... nada queda casi-
porque yace lejos, en mis primeros años de juventud.

Una piel como hecha de jazmín...
Aquella noche de agosto —¿era agosto?— esa noche...
Apenas recuerdo ya los ojos; eran, creo, azules...
¡Ah, sí, azules!, de un azul zafiro.

Así pues, si buscáis a un poeta intimista pero con ciertos toques de universalidad, no dudéis en descubrir a Cavafis, en descubrir su Ítaca.

EN EL TEATRO
Estaba aburrido de mirar al escenario,
y levanté la vista hacia los palcos.
Y en tu palco te vi a ti
con tu extraña hermosura y tu juventud corrupta.
(...)
Y mientras contemplaba fascinado
tu cansina hermosura, tu cansina juventud,
tu exquisito vestir,
te imaginaba y figuraba
tal como de ti me habían hablado por la tarde.

440 págs. * 23,40€ * Alianza Editorial


Antología bilingüe, de W. B. Yeats

antologiabilingue_yeatsMi primer contacto con Yeats fue muy esporádico: un breve poema que leí en una asignatura del curso pasado. Ahí ya me picó la curiosidad, y esta antología bilingüe que editó Alianza hace unos meses me pareció la oportunidad perfecta para darle una oportunidad al poeta irlandés. Desafortunadamente, aunque ha sido una experiencia muy grata, no ha llegado a deslumbrarme tanto como sí lo ha hecho Cavafis; ahora bien, las comparaciones son odiosas, y más entre dos poetas que, a pesar de ser contemporáneos, son tan distintos.

William B. Yeats es uno de esos poetas que más que hacerte sentir, te hacen pensar —o al menos así ha sido mi primer contacto con él—, y lo consigue por dos motivos: por las reflexiones que incitan sus poemas y por el recurrente simbolismo, el cual es algo difícil de descifrar y, por lo tanto, si no satisface el mismo lirismo, se requiere un esfuerzo para poder acabar de comprender el poema y para que así no deje frío al lector (lo que me ha pasado en un par de ocasiones). De este modo, nos encontramos ante un poeta que, en muchos casos, no permite una lectura inmediata ni tampoco ágil; pero esto no tiene por qué ser un inconveniente —¿y es que algún poeta permite del todo una lectura así?.

Aun así, también podemos encontrar algunos poemas que, aunque sí que cuentan con un código que requiere ser descifrado, se trata de uno de fácil interpretación que podemos llegar a entender de forma inmediata gracias a su universalidad (el envejecimiento, el paso del tiempo, la muerte...); y, la verdad, es que estos han sido los que más me han gustado, ya que lograban que me sintiera en conexión con Yeats y sus versos.

LA RUEDA
A través del invierno invocamos la primavera,
toda la primavera llamamos al verano,
y cuando ya resuenan los setos rebosantes
declaramos que lo mejor es el invierno.
Y después nada hay bueno
porque la primavera no ha venido.
No sabemos que aquello que perturba nuestra sangre
es sólo su nostalgia de la tumba.

También es interesante destacar su vena más patriótica, la cual le hace rescatar tanto ideales políticos como elementos típicos del folclore irlandés (los cuales resultan tanto mágicos como extraños). Así, vemos cómo el autor se sentía fuertemente atraído por el pasado irlandés, fuente de su inspiración, mientras despreciaba la Irlanda de su época.

UN PILOTO IRLANDÉS PREVÉ SU MUERTE
Sé que encontraré mi destino
en un lugar, arriba, entre las nubes.
Aquellos con quienes me bato, no los odio,
aquellos a quienes custodio, no los amo.
[...]
Un solitario impulso de deleite
me trajo a este tumulto entre las nubes.
Lo pesé todo, todo fue valorado,
los años por venir sin objeto ni aliento,
sin objeto ni aliento los años que quedaron.
En pago de esta vida bien está esta muerte.

yeats_forestEn resumidas cuentas, si buscáis un poeta que abarque temas trascendentales (como la ansiedad ante el invencible e irrevocable paso del tiempo) mediante un profundo simbolismo y unos versos que os pueden hacer fruncir el ceño de incomprensión de vez en cuando, no dudéis en explorar los bosques irlandeses o, lo que es lo mismo, a Yeats.

336 págs. * 11,80€ * Alianza Editorial

3 comentarios:

Anna Gallagher 3 de febrero de 2014, 14:12  

Interesante, muy interesante. La poesía sigue siendo terreno desconocido para mí, aunque llevo mucho tiempo deseando explorarlo. Cuando te vea te pediré que me recomiendes poetas con los que iniciarme o que me hagas directamente un cursillo de iniciación. Jiji.

De los dos poetas de esta entrada, creo que quizá le daría una oportunidad a Cavafis. Reservaré a Yeats para más adelante, si algún día consigo familiarizarme con este género (que espero que sí).

Ruffy 3 de febrero de 2014, 20:30  

Yo me enamoré de Ítaca hace mucho tiempo, pero nunca he llegado a encontrar ningún poema que me llegue el alma tanto como ese. Si todo su autor es así, le daré una oportunidad.

De poesía me gustaría leer poemas como Ítaca, que traten los temas de la misma forma. También me gustaría leer poesía sobre astronomía (ya sabes, la inmensidad del Universo y esas cosas) y poesía que trate temas sobre la muerte y la soledad, y sean muy oscuros, lúgubres y tétricos. Si puedes recomendarme autores así, ¡bienvenidos sean!

Matt 3 de febrero de 2014, 21:09  

@Ruffy: Pues, la verdad, casi todos los poetas hablan sobre la muerte, ¡así que lánzate a cualquiera! (Vale, tal vez esté generalizando demasiado). ¿Sobre la soledad? Pessoa, diría; no he leído mucho, pero yo diría que por ahí van los tiros. Ahora bien, no es muy oscuro...
¡Espero haberte servido de ayuda! :)

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