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sábado, 6 de julio de 2013

Reseña: Croquetas y wasaps

Título: Croquetas y wasaps
Título original: Croquetas y wasaps 
Autora: Begoña Oro 
Año de publicación: 2013
Editorial: SM 
ISBN: 9788467551907
Precio: 9,95 €
Croquetas: 229 
Edad: + 14
Saga: libro autoconclusivo 
Película: no
Sitio web: no
Ilustraciones: 
Encuadernación: tapa blanda con solapas
Punto de vista narrativo: 1ª pª en pasado
Sinopsis:


croquetasywasaps
Nota: 5/5
punto5reseña
Reseña: Clara Luján no entiende cómo alguien puede querer que lo quiera si el que quiere que la quiera no la quiere como quiere que la quiera. Lucas tiene una sonrisa desarmante. Pinilla tiene sus mariteorías y Zaera tiene una madre famosa. Unai tiene un padre que murió cuando él era pequeño. La madre de Clara es psicóloga. El padre de Clara hace estadísticas. El abuelo de Clara es un malhablado. La abuela de Clara murió hace unos años. Y está la ausencia. Y el dolor. Y trece croquetas y una piscina. Una garza y un garzón. Un halcón que busca libertad. Una loca llorando en los prados y mirando las nubes. Y un empujón. Ah, y wasaps.

Y asentí, y seguí asintiendo, y sintiendo que mi corazón era como uno de los corazones que quedaron arrugados en aquel dibujo que me regaló Zaera y que tiré a la papelera, un corazón de regalo, un corazón arrugado que ya nunca nada ni nadie podría alisar del todo y dejarlo sin marcas, ni el peso de toda la saga de Harry Potter, ni mil chites de bótox, ni una apisonadora de autopistas.
Y quiero mostrarte ahora estas arrugas, para que también a ti te recuerden que después de la primavera va el verano; después del trueno, el relámpago; después de "gracias", "de nada"; pero no siempre después de "te quiero", va "y yo a ti". A veces, después de "te quiero", va "pues yo no". Y no hay forma de decirlo sin arrugar para siempre el corazón de alguien.

Hay libros que te hacen reír y hay libros que te hacen llorar. Hay libros que te hacen vivir y hay libros que te hacen imaginar. La Oro no. La Oro te hace lleír y vivimaginar. Y sí. Croquetas y wasaps va de todo lo que reza su contraportada: de croquetas y de lanzarse a la piscina. De ausencia... De ausencia, sí, también la trata, y mucho; pero con este libro es imposible sentirla. Con este libro es imposible sentirse solo.

Croquetas de polloLa narración de Begoña Oro es, en términos poco profesionales, una pasada. Poética, dulce y musical, y aun así, sencilla y sin pretensiones. Normalmente, una prosa tan lírica puede resultar aparatosa y, a veces, artificial; tan solo cuando se escribe realmente bien se nos muestra con una increíble naturalidad, tal como pasa con la Oro. Sus descripciones, por otro lado, son uno de los apectos que más me han gustado de la novela: no son extensas, y sin embargo son muy precisas, lo que demuestra un gran dominio de las situaciones, ya que con poco consigue decirlo todo: una sonrisa desarmante, unas nubes desplazándose perfectamente alineadas en el horizonte, una luna enorme o una ventana salpicada con gotas de lluvia; no hace falta decir mucho más para entenderlo todo. Respecto al ritmo, no puedo decir nada que no sean halagos: es ágil y ligero, con capítulos cortos que se leen en cinco minutos y que, a pesar de ello, no resultan ni simples ni innecesarios.

¿Se acostumbra uno a una herida? ¿Se acostumbra uno al dolor?

Los personajes son otro punto a tener en cuenta. Para empezar puedo decir que todos y cada uno de ellos son magníficos. Sí, hasta el capullo de Lucas o la estúpida de Natalia. ¿Y por qué? Porque no son personajes, sino personas, humanos, gente que conocemos o, incluso, nosotros mismos. Clara, desde cuya perspectiva se nos presenta la historia, es una protagonista como pocas: se equivoca, siente dolor, hace daño a los demás como se lo hacen a ella, siente felicidad, llora y ríe, y a pesar de eso, a pesar de que a veces, en muchas ocasiones, se comporte como una cría o sea injusta con los demás, no la he odiado en ningún momento, en parte porque comportarse de tal modo en su situación es la forma más natural de sobrellevarlo cuando eres un adolescente, y en parte porque la misma Clara se da cuenta de sus errores e intenta corregirlos. Pero, como decía anteriormente, Luján no es lo único que piscinabrilla en esta novela: tenemos al abuelo Garza, uno de los personajes más entrañables, geniales y malhablados que he tenido la oportunidad de leer; al siniestro Unai, a la genial Pinilla y al genial Zaera, al Pansinsal y a la madre de Clara. Y también los que no están, que son los más importantes: la abuela de Clara y el padre de Unai; incluso Lucas, del cual solo conocemos su sonrisa.

No hay nada más odioso que escuchar a una amiga intentando librarte de tu peor enemigo cuando tu peor enemigo eres tú Y LO SABES.

Por último, no querría acabar de escribir esta reseña sin comentar otros dos aspectos que me han llamado la atención. En primer lugar, las recurrencias: todo lo que dice la Oro tiene un sentido, esta ahí por algún motivo, y a lo largo del libro veremos cómo la escritora va recuperando elementos ya citados (el gloss, la luna, el dibujo arrugado, el halcón, las miradas de loca), sin dejar, de este modo, nada al azar. En segundo lugar, la lentitud con la que la propia Begoña confiesa escribir, gracias a la cual, posiblemente, podamos disfrutar de su pluma y sus recurrencias; si es así, nos puede tener otros dos años esperando, al menos a mí no me importa, así como a Luján tampoco le importan los daños colaterales de la felicidad mientras tenga felicidad.

En resumen, Croquetas y wasaps se trata de una verdadera joya, de uno de esos libros maestros que nos encontramos cuando los planetas se alinean y una buena prosa se mezcla con una historia desenfadada, auténtica y sincera, emocionándonos a cada página y encogiéndonos el corazón con cada palabra. Begoña Oro nos vuelve a sorprender tal como ya lo hizo con Pomelo y limón, y yo esperaré a que lo haga muchas veces más. Porque #LaOroLoPeta.

#laorolopetaLa autora: Begoña Oro Pradera

Cuando Begoña Oro ganó el Premio Gran Angular 2011 con Pomelo y limón, declaró: "Por fin puedo ser lo que soy, y soy escritora".
Cuando terminó de escribir Croquetas y wasaps, pensó "Ya me puedo morir".
De momento, preferiría no hacerlo (morirse), porque aún quiere escribir muchas cosas más, y que tú las leas.



El ilustrador: Ricardo Cavolo


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sábado, 24 de septiembre de 2011

Reseña: Pomelo y limón

Título: Pomelo y limón
Autora: Begoña Oro
Año de publicación: 2011
Editorial: SM
ISBN: 9788467548082
Precio: 8,50 €
Páginas: 250
Edad: + 14
Saga: libro autoconclusivo
Película: no
Sitio web: Pinillismos
Ilustraciones:
Encuadernación: tapa blanda
Punto de vista narrativo: 3ª/1ª persona en pasado


Sinopsis:
Jorge y María son dos adolescentes como tantos otros: salen con sus amigos, se comunican con ellos en las redes sociales, se enamoran... Todo esto sería normal si las madres de María y Jorge no fueran tan famosas. Los dos chicos se ven envueltos en una espiral de rumores de la que solo salen recordando que las palabras que elegimos para contar nuestra historia son las que realmente dan forma a nuestro mundo.

Nota: 5/5


Reseña: María y Jorge se quieren. Desde que se encontraron en la piscina de su urbanización.
María y Jorge se quieren. Desde que, gracias al portero, Jorge descubrió que María se llama María.
María y Jorge se quieren. Desde que María se enteró que Jorge tenía novia.
María y Jorge se quieren. Desde que coincidieron en la misma clase.
María y Jorge se quieren. Desde que ella descubrió que él es el hijo de Rebeca Lindon y él descubrió que ella es la hija de Candela Brines.
María y Jorge se quieren. Y eso a ti no te importa.

"A quien cuentas tu secreto, entregas tu libertad", dicen. Hay quien prefiere vivir libre, esclavo solo -no es poco- de su secreto. Otros eligen cuidadosamente la persona a quien entregan su libertad, y permanecen unidos toda su vida a ella. Los hay, por el contrario, que revelan sus secretos a lo loco, a sus más de trescientos amigos en Facebook. Pero aún existe otra posibilidad más terrible: que sea otra persona quien cuente tu secreto. Robada tu libertad, quedas preso para siempre. Contra tu voluntad.
Eso le sucedió a Jorge.

Desde que me enteré de que este libro ganó el premio Gran Angular 2011 y de su argumento, me llamó inmediatamente la atención. Yo, un declarado hater de la prensa rosa. Yo, un lector empedernido. Igualmente tenía mis dudas, así que decidí esperar un poco, a leer reseñas, al fin y al cabo un adolescente de diecisiete años no puede permitirse gastarse 18€ tan a la ligera...
Y las reseñas llegaron, llegaron llenas de cumplidos, alabanzas, palabras llenas de significados más que positivos queriendo decir una única cosa: cómpratelo. ¿Y quién soy yo para desobedecer? Al fin y al cabo, ha sido lo mejor que he podido hacer.

Pomelo y limón narra una historia dulce, tanto como el aroma de las frutas que le dan título (porque, al fin y al cabo, meterse un limón en la boca más que dulce es amargo -y después del tequila no sé yo cómo sabrá), con una pluma madura e ideal, sencilla y perfecta para un libro así. Las páginas pasarán una tras otra, entre capítulos cortos, las cartas de María, las entradas en su blog, y los dibujos de Jorge, sin que nos demos cuenta. Exprimiremos su historia hasta quedarnos sin jugo y la beberemos hasta la última gota, saboreándola intensamente, pues cada palabra que forma su zumo, cada momento, instante, mirada, beso, estarán perfectamente hilados (y ya me dejo de metáforas de frutas).

Las descripciones no son algo que abunden en la novela, ya que no son demasiado necesarias para el desarrollo del argumento, pero haberlas, haylas, y son precisas y exactas, nada floridas ni espesas, lo justo y necesario, algo que, junto a los finos y naturales diálogos, hace que el ritmo de la obra sea ágil sin llegar a ser demasiado rápido, de manera que las piezas del rompecabezas que conforma la historia de Jorge y María (las cartas, los dibujos) se van uniendo a la perfección en el momento justo.

Los personajes son otro de los puntos fuertes de la novela, ya que se definen por sus actos, sus palabras (o dibujos), y no por una etopeya marcada por la misma autora.
María, una chica dulce y alegre, insegura como cualquier adolescente y echa un lío con el mundo que la rodea.
Jorge, un chico tímido y creativo, que conoce demasiado el carácter ambiguo de las personas para ser tan joven.

¿Y porqué un 5/5? Porque Pomelo y limón me ha dejado un grato sabor de boca y me ha dado lo que estaba buscando exactamente en estos momentos: un libro ágil, autoconclusivo, fácil de leer pero no simple, con una historia de amor original, capítulos cortos y personajes con los que congenias. ¿Su único fallo? Tal vez la "rapidez" de María de fijarse de tal forma en Jorge, aunque eso es algo que estoy dispuesto a pasar por alto.

En definitiva, ¿lo recomiendo? Bueno, yo creo que ha quedado bastante claro. Pomelo y limón guarda entre sus páginas una historia única, sincera y original (al menos nunca he leído nada parecido), diferente a lo que la literatura juvenil actual nos tiene acostumbrados, con un ritmo ligero, una prosa impecable y unas cuantas verdades impepinables sobre la vida. En mi opinión, Begoña Oro se mereció con creces el premio Gran Angular 2011, y vosotros debéis leer una historia como ésta.

La autora: Begoña Oro

Begoña Oro Pradera nació en Zaragoza, en cuya universidad estudió Derecho de 1992 a 1995. A continuación se especializó en Literatura en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y realizó un curso de posgrado en el IDEC de la misma hasta 1997.
Al año siguiente comenzó a trabajar como editora para el Grupo SM, a cargo de las colecciones juveniles Gran Angular, Alerta Roja, Club y Club de los clásicos. Durante el año 2000 fue responsable del canal escolar, donde realizó y supervisó catálogos y materiales para docentes entre otros temas, y más tarde fue nombrada jefa del Departamento de Investigación y Comunicación, en el que planificó estudios de mercado, promoción, publicidad y competencias de relaciones públicas.
Desde 2001 hasta la actualidad ha ejercido como consultora editorial freelance, editora, lectora profesional y traductora de literatura infantil y juvenil. También ha realizado adaptaciones para cómics, ponencias sobre LIJ, cursos de formación literaria a profesores, tanto en España como en América, y ha colaborado en la realización de planes lectores como Leer y más, Leer para crecer y Leotodo.
Ha escrito o traducido más de doscientos títulos, y le debemos la creación de los personajes Superleo, Ana Marciana, el capitán Cucurucho y Chichón Croqueto, entre otros. Cuando no escribe, realiza talleres de escritura y visitas a centros escolares con actividades de animación a la lectura.
En el año 2011 se alzó con el Premio Gran Angular por su obra Pomelo y limón.

El ilustrador: Ricardo Cavolo


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Las fotos originales de las cabeceras han sido buscadas en Wehearit.

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