The (Mercè Rodoreda) Experience
The (Classic) Experience es una sección de Lector Empedernido -como si yo fuera el único intelectual que reseña clásicos- en la cual haré pequeñas reseñas de las novelas clásicas que vaya leyendo (desgraciadamente, son pocas). Esta sección es aperiódica, es decir, tendréis una entrega siempre que a mi me salga del monóculo.
La plaça del Diamant, Mercè Rodoreda

Hasta que un día su mejor amiga, Julieta, le dice de ir a la fiesta mayor de Gràcia, en la plaça del Diamant, que sortearán cafeteras, a bailar un rato y para que conozca a su novio; pero Natàlia no tiene ganas de salir, no le apetece bailar... aunque finalmente accede a ir, porque ella es así, porque sufre si tiene que decirle que no a alguien a quien quiere. Y allí conoce a Quimet, un chico atractivo que le hace ojitos, que la embelesa con la mirada de sus ojos de mico, que no deja de seducirla por mucho que ella diga que tiene prometido... y a ella le hace gracia, le gusta. Y bailan y bailan. Bailan toda la noche. Baila cuando la plaza se vacía y bailan cuando la orquesta deja de tocar. "Vuela, vuela, vuela Colometa", le dice. Y las luces se apagan. Y ella deja de ser Natàlia.
Cuando alguna vez había oido: esta persona es de corcho, no sabía qué querían decir. Para mí, el corcho era un tapón. Si no entraba en la botella, después de haberla destapado, lo estrechaba con un cuchillo como si hiciera punta a un lápiz. Y el corcho crujía. Y costaba de cortar porque no era ni duro ni blando. Y al final entendí qué querían decir cuando decían que esta persona es de corcho... porque, de corcho, lo era yo. No porque fuera de corcho si no porque me tuve que hacer de corcho. Y el corazón de nieve. Me tuve que hacer de corcho para seguir adelante, porque si en lugar de ser de corcho con el corazón de nieve, hubiera sido, como antes, de carne que cuando te pellizcas te hace daño, no habría podido pasar por un puente tan alto y tan estrecho y tan largo.~------------------------------------------------~Quan alguna vegada havia sentit: aquesta persona és de suro, no sabia què volien dir. Per mi, el suro era un tap. Si no entrava en l'ampolla, després d'haver-la destapada, l'aprimava amb un ganivet com si fes punta a un llapis. I el suro grinyolava. I costava de tallar perquè no era ni dur ni tou. I a l'últim vaig entendre què volien dir quan deien aquesta persona es de suro... perquè, de suro, ho era jo. No perquè fos de suro sinó perquè em vaig haver de fer de suro per poder tirar endavant, perquè si en comptes de ser de suro amb el cor de neu, hagués estat, com abans, de carn que quan et pessigues et fa mal, no hauria pogut passar per un pont tan alt i tan estret i tan llarg.

La narración de Mercè Rodoreda es una de las mejores que he leído en mi vida de lector: simple, hermosa, poética y ligera. Lo tiene absolutamente todo, creando un estilo único aderezado con un encanto que hace que no quieras parar de leer y leer. Eso sí, cuesta pillarle el truco porque apenas utiliza los elementos típicos de la puntuación, sobre todo los guiones, de forma que al principio puede resultar algo confuso, pero a lo que no tardamos en acostumbrarnos y a ser una gran ventaja, ya que nos propiciará una lectura más rápida acorde con el paso del tiempo que transcurre en la novela (toda la vida de Natàlia).

Por no hablar de los símbolos que oculta Mercè a lo largo de la novela: las balanzas de la escalera, simbolizando la constancia y la seguridad; el embudo, que significa la vida, que se escurre y se estrecha hasta el final; y las palomas... (colom en catalán significa paloma, de ahí viene el mote de Natàlia, Colometa -Palomita-)
¿Y qué podría decir de Natàlia, o de Colometa? No demasiado, no quiero spoilearos como hacen los libros de literatura catalana... aunque aún así la lectura no perdería su fuerza y su pasión. Natàlia, aunque no lo parezca, es un personaje fuerte, que aguanta, y aguanta muchísimo, aunque pueda parecer una pánfila y una pusilánime. La acompañaremos a lo largo de su vida, de la guerra y de la posguerra, cogiéndole cariño y sintiéndonos afines a ella.
10 comentarios:
No he leído La Plaça del diamant... PERO MIRALL TRENCAT ES MUY LSDNCDJCNSKJNCK♥
VALE, ME LO LEO.
BUENO, NO.
Este año tenía que leer Mirall trencat en el instituto, pero cómo era tan largo y había un par de libros más cortos que elegir, no lo leí. Creo que se lo pediré a una amiga, que tiene buena pinta! ^^
P.D. Me has picado la curiosidad con éste libro también (creo que el año que viene será lectura obligatoria, así que fijo que lo leo y, sí, en catalán! xD
Yo me lo estoy leyendo! ^^ como me lo recomendaste, pues apa, l'he començat! ^^
Gracias por tu reseña, a ver si a mi me gusta tanto como a tí :)
Me lo apunto ;)
Te pasas por mi nuevo blog? te espero un saludo
Suena estupendamente, aunque yo lo tendré que leer en castellano (que de catalan ni pajoletera idea). Gracias por el artículo, está genial.
¡Hola Matt!
Yo también tendría que haber leído La plaça del diamant pero no pude leerlo porque la selectividad se me venía encima.
Eso sí, parece que la historia está muy bien -tuve que pedirle a una profesora que me contara de que iba xD-. Me alegro de que te haya gustado y te recomiendo Aloma (de Mercé Rodoreda). Cuando terminé el libro me quedé parada O.O
Espero que las vacaciones te estén sirviendo para descansar!!
Un abrazo ^^
De Mercè Rodoreda sólo he leído Mirall Trencat y Aloma. Los dos me gustaron pero realmente Mirall Trencat es increíble. Lo leí para selectividad (quien dice leer dice analizar profundamente) y recuerdo que toda la clase estábamos enganchadísimos a la novela. Ya me contarás qué te parece cuando la leas.
En cuanto a La plaça del diamant, la tendré presente. ;)
Ya lo he leído...y no me gustó nada xD
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