sábado, 29 de diciembre de 2012

Lo que el 2012 se llevó

El año, contra todo pronóstico maya, llega a su fin y en nada empezará el siguiente. Muchas cosas han pasado en este 2012, unas más buenas que otras, pero todas ellas merecedoras de ser recordadas, pues es de la experiencia a partir de lo que crecemos (sí, como los Pokémon). No me voy a poner más filosófico, pues para lo único que estoy aquí hoy es para hacer un pequeño recorrido por todas mis lecturas de este año (algo muy, muy, muy original que ningún blog está haciendo, cosa rara, durante estas fechas) y hacer un top five (ay, qué políglota soy) de los clásicos, los libros juveniles y los mangas que he leído en todo el 2012. Eso sí, el orden en el que aparecerán en su respectiva categoría es cronológico, ¡nada de preferencias!

Pues vayamos al lío.

CLÁSICOS

Demian (Historia de la juventud de Emil Sinclair)

Mi primera lectura de Hermann Hesse, y para nada la última.
Este libro me lo recomendó un profesor de mi instituto y creo que fue lo mejor que podía aconsejarme. Me aferré a la escritura de Hesse y desde entonces no la he soltado. En Demian, como su propio subtítulo indica, se nos narra la adolescencia de Emil Sinclair. Hermann Hesse intenta capturar ese extraño paso entre la infancia y la madurez y que no sabemos cuando se produce, si es que tiene lugar en algún momento, o incluso si es un paso o una serie de pasos. Pero poco más puedo decir sin que esto se convierta en una reseña y sin destriparos elementos de la historia.

Después, todo cambió. La niñez fue derrumbándose a mi alrededor. Mis padres empezaron a mirarme un poco desconcertados. Mis hermanas me resultaban muy extrañas. Un vago desengaño deformaba y desteñía los sentimientos y las alegrías a que estaba acostumbrado. El jardín ya no tenía perfume, el bosque no me atraía; el mundo a mi alrededor parecía un saldo de cosas viejas, gris y sin atractivo; los libros eran papel y la música ruido. Así van cayendo las hojas de un árbol otoñal, sin que él lo sienta; la lluvia, el sol o el frío resbalan por su tronco, mientras la vida se retira lentamente a lo más íntimo y lo más recóndito. El árbol no muere, espera.

Mansfield Park

¡Oh, qué inesperado! ¿Quien iba a pensar que colocaría un libro de Jane Austen en esta lista? Sarcasmo aparte, Mansfield Park siempre estará en mi corazón grabado a fuego. Ahora, cuando pienso en Austen, lo primero que cruza mi cabeza son las amplias praderas de Mansfield y sus frondosos bosques mecidos por el viento inglés. Cierto es que tal vez no sea la novela más amena de Austen, y cierto es también que la pasividad de Fanny Price enervará, y ya ha enervado, los nervios de más de uno, pero es precisamente en esa personalidad observadora y en ese silencio crítico donde reside la grandeza de la novela. Fanny es el canal al través del cual veremos todo lo que pasa por Mansfield Park: el vicio y el egoísmo, la pasión desmesurada y la represión de los deseos, la vanidad y la virtud, la corrupción y la integridad, todo tendrá lugar en Mansfield y sacudirá a los habitantes de la mansión, excepto a Fanny.
Se dice que Jane Austen satiriza con una fina ironía la sociedad de su época, pero si tuviera que elegir una sola novela en que toda esa crítica social se acentuara con más notoriedad, sería Mansfield Park. Eso sí, hay que tener los ojos bien abiertos y descifrar el código que la escritora inglesa elabora a partir de la vida diaria.

Fanny observaba y oía, divertida al notar el espíritu egoísta que, más o menos encubierto, parecía guiarles a todos, y preguntándose cómo acabaría aquello.

Bajo las ruedas

Es una verdad mundialmente reconocida que, aparte de utilizar excesivamente este inicio austeniano para empezar un párrafo, soy un histérico con los exámenes. Por eso me gustó tantísimo Bajo las ruedas, de Hesse, porque soy Hans Giebenrath. Su experiencia con el Landexamen no tiene nada que envidiarle a la mía con la Selectividad. Bajo las ruedas es, pues, una novela que explica las turbulencias de la adolescencia mezcladas con el agobio y el desasosiego que ya provoca de por sí la vida académica de un joven estudiante. Y no diré más, ya que la reseñita la tenéis en el blog.

Entonces, al niño modelo Hans se le contrajo el corazón de dolor y de vergüenza, y no pudo evitar que mientras continuaba caminando, dando tropezones sobre el campo helado, le corrieran lágrima tras lágrima sobre las mejillas casi azules del frío. Comprendió que hay pecados y omisiones que no se pueden olvidar y que ningún arrepentimiento puede redimir; y le pareció que allí delante, sobre la camilla, no estaba el pequeño hijo del sastre, sino su amigo Heilner, que se llevaba consigo el dolor y la rabia de su traición, lejos, a otro mundo donde no cuentan las notas y los exámenes y los éxitos sino la pureza o suciedad de la conciencia.

Mirall trencat (Espejo roto)

Mercè Rodoreda era otra autora que no podía faltar en esta lista. Es más, sería un pecado que faltase.
Mirall trencat es su novela más larga y la más ambiciosa de todas ellas, pues se trata de una historia que intenta capturar toda una saga familiar jugando con la continuidad del tiempo y con los símbolos. Desde que lo leí, los abanicos, los laureles y las plumas de pavo real ocupan un lugar especial en mi memoria. Rodoreda nos deja bien claro en esta gran obra que el dinero no da la felicidad y que el tiempo no perdona a nadie.

S'aturà i afegí tot passant-li el braç per l'espatlla: "Et deixaré rica. Tot el que tinc serà teu. Però no ho has de dir a ningú, ¿sents? És un secret." Estigué contenta de tenir un secret amb el seu pare. Un secret eren unes quantes paraules dites en veu baixa perquè no les sentissin ni els ocells.
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Se detuvo y añadió, pasándole el brazo por los hombros: "Te dejaré rica. Todo lo que tengo será tuyo. Pero no se lo tienes que decir a nadie, ¿oyes? Es un secreto". Estuvo contenta de tener un secreto con su padre. Un secreto eran unas cuantas palabras dichas en voz baja para que no las oyeran ni los pájaros.

La edad de la inocencia

No sé si a vosotros os habrá pasado alguna vez, pero cuando se trata de leer libros, sobre todo clásicos, yo no los elijo, ellos me elijen a mí (qué bonito, tío). Me pasó con Jane Austen, de la que siempre había oído hablar, de la que no sabía nada pero que me llamaba a gritos desde los estantes de las librerías. Me pasó lo mismo con Rodoreda. Y algo parecido me pasó con La edad de la inocencia. El destino hace que oigas el título de una novela en el lugar menos inesperado y, sin saber por qué, sientes la necesidad de leerlo. Por primera vez en mi vida supe de la existencia de La edad de la inocencia a través de un capítulo de la segunda temporada de Gossip Girl, en que los estudiantes del Saint Jude's y el Constance Billard tuvieron que representar una función teatral basada en la obra de Edith Wharton. ¿Y qué pensé cuando leí que trataba sobre la sociedad decimonónica neoyorquina? Que tenía que ser mío.
La pasión reprimida por la aristocrática sociedad de Nueva York. Como ya sabéis, la novela me dejó sin palabras, ¡para nada me esperaba una crítica social tan afilada!, así que no puedo decir ya mucho más.

Archer enrojeció.
-Nunca serás semejante a cualquier otra persona.
Ella levantó un poco sus cejas rectas.
-¡No me lo digas! ¡Si supieras lo que odio ser diferente!

LITERATURA JUVENIL

Cuando los árboles hablen

Podría decir mucho sobre este libro, pero nada, nada, le haría justicia. Esta novela consiguió emocionarme en tantos aspectos y niveles que no sabría por donde empezar. El silencio, la marginación, el sufrimiento, la inadaptación, la incomprensión... Todo tiene cabida en la obra de Laurie Halse Anderson y solo por ello debería ser leída por todos vosotros. Vale, la traducción en castellano está prácticamente descatalogado, sino ya completamente, pero esta novela merece el esfuerzo de intentar leerla en inglés. Os aseguro que no os arrepentiréis.

Es más fácil no decir nada. Cierra el pico, no digas ni mu, cállate. Eso que dicen en la tele sobre la comunicación y que hay que expresar los sentimientos es todo mentira. En realidad nadie quiere oír lo que tienes que decir.

Hermoso caos

Todo lo que podía decir sobre Hermoso caos y las Crónicas Caster en general ya lo he dicho tanto en este blog, como en twitter o como incluso en algún que otro vídeo; pero es que jamás me cansaré de defender la verdadera genialidad de esta saga, guste o no. En su trama encuentro una profundidad emocional y psicológica que no he conseguido encontrar en ninguna otra obra de literatura juvenil, y sobre todo en este libro. Hermoso caos fue espléndido en todos los aspectos, y estoy seguro de que la última entrega de la saga no me decepcionará.

Y de todas formas no pueden ofrecerte la única cosa que realmente quieres.
Tiempo.

Extrañas apariencias

Desde el primer momento que supe de esta trilogía de zombis, ya me atrajo. Sus portadas, su temática... todo se trata de una metáfora obvia, pero a la vez muy certera y aguda, de cualquier tipo de discriminación; la marginación social de los zombis se puede extrapolar tanto al racismo como a la homofobia o al mismo bullying que se da en los institutos, y todas ellas pueden arreglarse con una sola cosa: el amor.
Extrañas apariencias es, desgraciadamente, el último libro del la trilogía debido a que, según tengo entendido, Disney Hyperion (la editorial original) no quiso seguir publicando la saga, pero aún así se trata de un final algo cerrado, el  cual podría haber continuado con otra historia, sí, tal como Extrañas apariencias se trata de un spin-off de Karen DeSonne, pero creo que así tampoco está mal, como final medio-abierto que nos permite dejar lo demás a cargo de nuestra imaginación.

Una de las peores cosas de suicidarse y volver a la vida es ver cómo todos los que te rodean asumen la responsabilidad de tu acto de egoísmo: "Si hubiera dicho tal, si hubiera hecho cual...". Al final, la responsable ni siquiera era yo, ¿cómo iban a serlo ellos? Es decir, está claro que sufría algún tipo de enfermedad, que era inestable. ¿Cómo iban a saberlo ellos? Creo que por eso me evita mi madre, por la culpa. Hace que la gente se enfade y se vuelva fría. Esa parte es culpa mía.

PLAY

Tal vez una de las novelas más esperadas del año, todo gracias a la gran expectación que crea y a la intriga a la que nos somete Javier Ruescas cada vez que publica una nueva novela. ¡Y esta vez con motivo! De todo lo que he leído de nuestro autor bloguero/vloguero nacional, PLAY ha sido lo mejor. Su realismo, su humor, la personalidad de ambos protagonistas... todo un cóctel explosivo de hilaridad que nos recuerda que en la fama no es oro todo lo que reluce. Y podría seguir diciendo más cosas, pero la reseña ya habla por sí sola.

¿Friki yo? Me gusta considerarme una persona con intereses muy eclécticos.

Anna and the French kiss


Anna, Étienne y París. Creo que con esto es suficiente para definir el libro y toda su maravillosidad, pero solo lo entenderían así los que ya han tenido el gusto de degustar a Stephanie Perkins. Anna and the French kiss se trata de un libro que narra un sencillo y simple romance realista. Ni más, ni menos. Pero ahí está el quid de la cuestión, en la palabra realista. Es un amor natural, creíble y difícil, como la vida misma. Y hasta aquí puedo leer, pues aún tengo que hacer la reseña y si continúo, me quedaré sin nada que decir en ella.

I can't tell her about our nights, but for some reason, I don't want to tell her about our days either. I want to keep the memories for myself, hidden. They're mine.

MANGA

Como esta entrada ya ha quedado bastante kilométrica y no leo tantos mangas como libros, aquí tenéis las portadas de los cinco mangas que más me han gustado e impresionado este año. Si hacéis click en sus portadas, podréis acceder a sus reseñas. ¡Allá van!

jesusybuda1 silver_spoon1 el_síndrome_del_hilo_enredado Layout 1 pechanko!

3 comentarios:

wishwinkwish 29 de diciembre de 2012, 13:29  

Una amiga me regaló en Septiembre Demian, y lo tengo ahí aparcado... en cuanto termine los exámenes va a ser el primer libro que lea :D

¡Saludos!
Luna.

Skila 29 de diciembre de 2012, 14:59  

La edad de la inocencia me llama bastante la atención, pero como dices, si un clásico no te reclama es imposible cogerlo. Sé como te sientes, a mí me pasa igual xD

Lo de las Crónicas Caster es muy curioso, Hermosas criaturas recibió críticas pésimas por doquier y ahora a todo el mundo parece encantarle. Tengo muchas ganas de hacerme con Hermoso Caos.

Play no me llama demasiado a pesar de las buenas reseñas, pero el que estoy deseando adquirir es Un beso en París.

Nina 30 de diciembre de 2012, 2:02  

Me apunto todos los clásicos ;) que estas muy clasiquero y austeniano!

besote!

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Las fotos originales de las cabeceras han sido buscadas en Wehearit.

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