jueves, 22 de julio de 2010

Reseña: Si no despierto

Que sí, que sí, que pese a todo lo he acabado.
Antes de empezar os pediré una cosa: si aún no tienes el libro en tu estantería, antes de descubrir donde vives e ir a matarte con mis propias manos por tal crimen, sal ahora mismo de aquí y ves a comprarlo.
Empecemos (¡que mi musa ha vuelto momentáneamente!)

Título: Si no despierto
Título original: Before I fall
Autora: Lauren Oliver
Año de publicación: Junio 2010
Editorial: SM
ISBN: 9788467541144
Precio: 14,95 €
Páginas: 474
Edad: + 14
Saga: libro autoconclusivo (oh, yeah)
Película: no, pero se barajan los derechos
Sitio web: http://www.laurenoliverbooks.com/
Ilustraciones: no tiene
Encuadernación: tapa blanda con solapas
Punto de vista narrativo: 1ª pª en presente

Sinopsis: Samantha Kingston lo tiene todo a su favor: es guapa, es popular y sale con el chico perfecto. El viernes 12 de febrero debería ser un día más en su fácil vida, pero no lo es: es el último día. O más bien los últimos, porque Samantha se despierta una y otra vez en la mañana del viernes 12 de febrero y vuelve a vivir la misma jornada siete veces… hasta que se da cuenta de que en su mano está realizar cambios minúsculos que supondrán diferencias enormes.

Nota: 4,9/5


Reseña: Samantha Kingston es una verdadera zorra la hostia de lo popular que es.
Tiene todo lo que la típica chica estadounidense querría tener: es guapa, tiene ropa chachi, un novio que tal vez no es tan maravilloso como ella piensa está cañón, unas amigas maravillosas y tan guays como ella y la invitan a todas las fiestas (sí, sí, esas fiestas americanas/británicas/equivalente extrangero del botellón tipical spanish que salen tanto en las series), y, para colmo, es súper-súper-mega-popular (creo que ya lo he dicho antes, pero es un adjetivo a destacar). Vamos, lo que yo os decía: Sam es un zorrón la hostia.
Pero no todo en la vida es "perfecto" aunque Sam lo vea así. No sólo importa ella, no es el centro del mundo y las consecuencias de sus acciones no la afectan tan sólo a ella misma (yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo...).
Cada persona está conectada a los demás con una serie de cables, y cada acción puede mover esos cables de una forma o de otra.
Todo lo que hagas importa. Y lo que no hagas también.
El aleteo de una mariposa en Tailandia puede provocar una tormenta en Nueva York.
Pero Sam no se da cuenta.
Hará falta que muera para que se percate de ello.
Hará falta que viva el mismo día de su muerte siete veces. El 12 de Febrero. El día de Cupido.
Y no descansará hasta darse cuenta de que cambiarlo todo... está en sus manos.

-Eres un caso -refunfuño.
-Sí, pero sabes que me quieres -repone ella cogiéndome del brazo y pegándose a mí. Estamos las dos congeladas.
-Pues claro que te quiero -digo, y hablo en serio.
En este momento soy perfectamente consciente del cariño que le tengo. Y también el cariño que le tengo a los feos ladrillos color mostaza del Thomas Jefferson y a sus pasillos pintados de rojo oscuro. Y a Ridgeview, porque es un sitio pequeño y aburrido, y también a todas las personas que viven en él. Amo mi vida. Deseo volver a mi vida.
-Yo también te quiero, corazón.

En los últimos dos, tres meses, he leído tres novelas de este tipo: del tipo que te hacen llorar, reír y apreciar la vida sobre todas las cosas. Del tipo minimalista, totalmente natural, lleno de amor y de pequeños detalles que llegan a conmoverte. Han sido El cielo está en cualquier lugar, Si et quedes amb mi (Si decido quedarme) y Si no despierto (¡Extra, exta!¡Los títulos condicionales están de moda!).

Y aunque habría una batalla muy ardua entre El cielo está
en cualquier lugar
y éste... creo que me quedaría con Si no despierto (creedme, yo tampoco pensé que diría esto nunca).

Cuando supe de la publicación de este libro simplemente me emocioné: sabía que era muy bueno y conocía el argumento, incluso le había echado el ojo para comprarlo en inglés en nuestro archiamado Booky. Ya tardé en comprarlo, por que no lo encontraba en ninguna parte.
Pero un día... el milagro sucedió y mi cartera se llenó inesperadamente de dinero.
Y caí en la inevitable tentación.
Le tenía unas expectativas muy elevadas... y al principio no puedo negar que me decepcionó mínimamente... pero no tardó en cumplirlas... con creces.

La novela debut de Lauren Oliver no tiene ningún desperdicio, llega al corazón y te deja huella, además de contar con una prosa tremendamente maravillosa, perfecta para un/a adolescente: es sencilla, pero no simple o redundante, y es como si lo hubiera escrito una chica de diecisiete años de verdad. No leerás esta novela, te sentarás con Sam en un Starbucks (where else?) y te lo contará todo.
Las palabras de Oliver volarán ante tus ojos de forma ágil y fresca, tal que en ningún momento querrás parar de leer (oish, qué poético estoy hoy), querrás más, y más... pero... un momento ¿No vive el mismo día una y otra vez...?¿No lo vive siete veces enteritas desde principio a fin?
Sí, así es, pero cada uno ellos es totalmente distinto (bueno, el segundo tal vez no), ya que Sam aprenderá cosas nuevas y actuará de forma distinta, dejando, tal vez, de ser tan zorra ella.
Y una cosa a destacar... ¿conocéis el "estropicio" que ha hecho SM con la portada original (entre comillas porque cualquier cosa que hagan con la original merece ser castigado aunque quede relativamente bien -además, para estropicio, la alemana, que pondré a continuación)? Bien, pues, tal vez, cuando leáis la novela y entendáis el título original (Before I fall = Antes de caer), os fastidie más el cambio de título que de portada...

En fin, volvamos al tema central.

Respecto a las descripciones, por suerte, nuestra querida Lauren no va contando por ahí cuantos tablones de madera tiene exactamente la habitación de Sam con sus formas y dibujos. Pero tampoco penséis que es una novela vaga y poco cuidada, al contrario: la autora cuida todos los detalles y cuando le toca describir lo hace en la justa medida y de una manera completamente natural, sencilla, fresca y perfecta, nos sumergiremos en sus palabras, en los recuerdos de Sam, de modo que no sabremos si son los nuestros o los suyos.


En el tema de los personajes, Oliver tampoco peca: su obra tiene unos protagonistas de fuerte personalidad, aunque en la vida real pueda ser la de los entes más simples. Me refiero a que tienen una personalidad muy definida: Sam, Lindsay, Elody y Ally siguen el mismo modelo de comportamiento, cada una con su peculiaridad, claro. El novio de Sam (cuyo nombre no recuerdo, lo siento chico anónimo) es el que parece el chico perfecto pero que poco a poco Sam verá que es un auténtico capullo y un verdadero cerdo (cosa que nosotros adivinaremos nada más saber de él).
Y Kent... Kent es Kent. El mejor. El más majoso y tal vez el único persona nada más empezar el libro. El único que tiene hue valor a llevar un sombrero de hongo en el instituto. Todo el tiempo.
¿Hace falta decir nada más? Yeah, baby: La evolución de Sam a lo largo del libro. No es una evolución cualquiera. Para mí ha sido LA evolución. Tal vez sea exagerado o tal vez haya leído pocos libros en los que se observe una evolución tan notable y a la vez sutil de un personaje.

Y el final... para mí un final perfecto, un final precioso que me ha encantado, que hizo que los ojos se me empañaran de lágrimas... Sin desperdicio.

¿Entonces, lector de pacotilla, por qué un 4,9 y no un 5 redondo y completo?
Porque la novela me habrá parecido una preciosidad y una joya, pero para mi ha tenido sus fallos.
El fallo principal: la originalidad. Muchos lo han dicho, y yo también, El día de la Marmota está muy trillado, se utiliza en casi todas las series como un comodín y en algunos libros también.
El fallo secundario: personajes odiosos hasta la mitad del libro. Son todas unas... ya sabéis, no voy a repetir la palabra, y además vamos conociendo cosas que han hecho, cosas que nos dan ganas de que no sólo Sam muriese en ese accidente de coche. Pero esto era algo necesario, forma parte del encanto del libro, y sin ello no sería lo mismo.
Pero conforme avanzas... todo se pasa... más o menos, aunque yo soy bastante rencoroso.

En definitiva: leedlo, os lo ordeno.
Es una novela que no tiene desperdicio, con una pluma perfecta, unos momentos totalmente conmovedores y otros lacrimógenos. Es un libro lleno de sencillez, y esa es precisamente su gracia, que nos muestra el tema del bullying desde la perspectiva del acosador. Una lectura adolescente que nos deja huella, una preciosidad y una evolución completamente increíble de la protagonista tratada de forma natural, sin ser brusca ni repentina.
No os decepcionará en absoluto, así que... ¿a qué esperáis?

La autora: Lauren Oliver

Lauren Oliver proviene de una familia de escritores en la que pasarse horas delante del ordenador es algo habitual. Empezó a escribir siendo una niña y afirma que cuando terminaba una historia le apremiaba el deseo de iniciar una secuela para no desprenderse de los personajes que había creado su imaginación.

Estudió Literatura y Filosofía en la Universidad de Chicago y completó sus estudios con un master en Bellas Artes en la Universidad de Nueva York. Luego trabajó como asistente editorial en la ciudad de los rascacielos, donde continúa viviendo en el barrio de Brooklyn.

Sus aficiones son muy variadas. Además de escribir constantemente, le gusta leer, dibujar, cocinar, viajar, bailar y cantar sus canciones favoritas. Se considera curiosa por naturaleza y disfruta probando cosas nuevas. Entre sus autores preferidos se encuentran Henry James, Edith Wharton, Gabriel García Márquez, C. S. Lewis y Roal Dahl. Sus gustos musicales son igual de variopintos y lo mismo escucha música country como a Kings of Leon. Entre las series de televisión que sigue, están House, The Wire, Ley y Orden, The Office o Gossip Girl.

Ediciones SM acaba de publicar en español su primera novela Si no despierto (Before I fall).

[Podéis leer la entrevista que le hicimos a la autora en el
segundo número de Siete Letras.]

8 comentarios:

Natalia 22 de julio de 2010, 22:51  

No he querido leer toda la reseña porque me lo estoy leyendo ahora y no quiero enterarme de nada... POr ahora me está encantando, y las protagonistas, aunque son malas malísimas, me hacen gracia... a ver qué me parece.

Izzy 13 22 de julio de 2010, 22:55  

PRE-CIO-SO. Simplemente eso. Igual que a ti me encantó. Deseando leer Delirium, a ver si nos cambian la portada.

Besos

Dreamer 22 de julio de 2010, 23:43  

Estoy vaga y tengo sueño, así que sólo diré: me encantó <3

Marina García 23 de julio de 2010, 0:04  

Me alegro que la musa haya vuelto. Esto no se hace, son las doce y estoy cansada pero has conseguido espabilarme. Tengo muchas ganas de leerlo. Adoro el título y las reseñas que leo por la blogosfera no hacen más que invitarme a correr a la librería. ¡Saludos! :P

Posdata: ¿Tiene más partes? Lo digo al ver el comentario de Izzy... no lo sabía pero si merece la pena hay que ir a por la serie.

Kirtash 23 de julio de 2010, 0:32  

Arrrrgh, que me llegue ya!

Enlasnubess 23 de julio de 2010, 15:27  

Lo leí recientemente y me encantó!
Una recensión acertadísima, coincido en todo lo que dices ^^

*twita* 11 de octubre de 2010, 19:06  

Matt, sólo le añadiría una palabra a tu reseña, ¡ROB es como se llama el novio! jajaja Me ha encantado tu reseña, poética y sencilla a la vez. Ojalá y llegue yo a hacer algo así alguna vez.

Anónimo,  5 de febrero de 2011, 16:52  

Yo me lo acabo de terminar, me lo compre ayer...
Es un libro de los que te hacen pensar, no ?¿
<3 <3 <3

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