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sábado, 28 de abril de 2012

La guía de Sir Matthew P. "Bennet" van der Rhodes para sobrevivir a la Inglaterra georgiana

Sir Matthew P. "Bennet" van der Rhodes, señor de Lector Empedernido, en el condado de la Blogofera Literaria, era un hombre que jamás leía para entretenerse otro libro que cualquiera de Jane Austen; en ellos hallaba ocupación para sus horas de ocio y consuelo en las de abatimiento; allí se llenaba su alma de admiración y respeto al considerar el limitado resto de la obra acabada de la escritora inglesa; cualquier desazón originada en asuntos domésticos se convertía fácilmente en piadoso desdén cuando su vista recorría la serie casi interminable de familias que sucedían sus novelas preferidas y, por fin, ya que otras páginas no le resultaban lo bastante atractivas, allí podía leer de nuevos esas historias con renovado interés.

De este modo, era una verdad mundialmente reconocida que todo hombre o mujer, poseedor de una gran curiosidad por Jane Austen, se dirigía a Sir Matthew. Esta verdad estaba tan arraigada en la mente del joven bloguero que consideraba su obligación dar forma a todos los consejos que había dado conforme se adentraba en cada una de las novelas de Miss Austen. Así que a ello se dispuso. Aunque también era cierto que nadie que hubiera conocido a Matthew van der Rhodes en su infancia habría imaginado que el destino le reservaba un papel de estudioso de Austen. Ni su posición social ni el carácter de sus padres, ni siquiera la falta de estudios de literatura comparada del niño -pues aún le faltaba, y le falta, una gran cantidad de conocimiento sobre tal disciplina humanista- favorecían a tal suposición.

Una vez dicho todo esto, y dejando de hablar de mí mismo en tercera persona, cosa que, reconozco, da mucha grima, si de verdad eres fanático de Jane Austen, o la mitad que yo, ya habrás pillado todas las referencias del párrafo anterior y, por lo tanto, no necesitas nada de lo que diré a continuación, por lo que me atrevo a deducir que tu lectura de este post se basará en un simple afán de curiosidad y de crítica de mi criterio.
Esta entrada, queridos lectores y lectoras, solo tiene la intención de aconsejar a aquellos que se quieren adentrar en el universo de Pemberley, de Mansfield, de Kellynch Hall y de Austen en general y que o bien no saben por donde empezar o bien, por donde continuar.

Así que todo esto sería lo que le diría a una persona que nunca ha abierto un libro de Jane Austen pero que tiene la intención de hacerlo.

1. La abadía de Northanger

Mucha gente empieza a adentrarse en la pluma de Austen leyendo su obra más famosa y considerada por muchos como la mejor: Orgullo y prejuicio. Yo, personalmente, creo que no hay peor error. Considero que Orgullo y prejuicio es una obra difícil al principio, a la que cuesta habituarse si no conoces a la autora, ya que es justamente lo que me pasó a mí; sus primeras páginas me resultaron tediosas y muchas referencias y chistes no los entendí, aunque ahora, al recordarlos, me empiezo a reír solo. Además, es largo, y el estilo de Jane Austen es mayormente narrativo y descriptivo, escasea el diálogo, y para quien no esté acostumbrado pues puede resultarle aburrido. Y no conviene que el lector se aburra al empezar a leer la obra de un autor clásico... De modo que mi primera recomendación para leer a Jane Austen es La abadía de Northanger. ¿Y por qué? Porque se trata de una obra corta, de menos de 300 páginas y muy, muy divertida. La intención de nuestra autora al escribir la obra era parodiar todas las novelas de estilo gótico que se publicaron en su tiempo y que estaban tanto de moda, por lo que está llena de referencias a tales novelas y de situaciones cómicas relacionadas con enredos provocados por la gran capacidad imaginativa de su protagonista, Catherine Morland. Además, es un libro bastante distinto al estilo habitual de Austen, aunque se entreven esas veladas de baile y los malentendidos entre los personajes por conductas que pueden resultar contradictorias tan característicos de nuestra escritora.

2. Sentido y sensibilidad

La historia de las hermanas Dashwood es una historia sobre las adversidades que podrían sufrir dos jóvenes solteras de la Inglaterra georgiana y de dos maneras de afrontarlas: por un lado tenemos a Elinor, juiciosa, cauta y fuerte; y por el otro tenemos a Marianne, pasional, arriesgada y débil. Y ambas viven la una para la otra. Pero cuando su padre muere, las hermanas Dashwood y su madre se ven desprovistas de hogar, ya que la heredad de Nordland Park pasa a ser del hermanastro de las Dashwood y de su desagradable esposa... Es por toda esta trama inicial que Sentido y sensibilidad se convierte en la segunda novela de Austen que deberíais leer; en esta el estilo de la autora se acerca más al suyo característico: es más larga que La abadía de Northanger, tiene mucha narración y descripción, las costumbres sociales y el pensamiento de la época que ironiza se hacen más patentes y los enredos y giros argumentales cobran más fuerza. Además, para mí es una de sus obras preferidas, ya que la fuerza de Elinor me conmovió profundamente y el desenlace me emocionó.

3. Orgullo y prejuicio

Es en este punto cuando creo que uno ya está preparado para conocer a la familia Bennet: ya se ha probado su fina ironía y su estilo narrativo y descriptivo lo suficiente para poder adorar esta obra en todas sus dimensiones. En ella nos encontramos con, tal como he dicho, la familia Bennet, una familia ruidosa, de cinco hijas, sin ningún varón y poco decorosa, donde parece que las únicas cabezas pensantes son el padre, el señor Bennet, y sus hijas mayores, Jane y Elizabeth, mientras que el resto de cabezas piensan, si es que lo hacen, únicamente en el matrimonio.

Orgullo y prejuicio es considerada la mejor obra de Jane Austen por su crítica social de la burguesía y el clero de la Inglaterra de principios de siglo XIX y por su estudio de las relaciones humanas: las apariencias engañan y eso Austen nos lo deja bien claro, ya que no siempre lo que hacemos puede coincidir con nuestras verdaderas intenciones y las primeras impresiones no deberían ser las que importaran.

4. Emma

Si me dieran la posibilidad de viajar en el tiempo, es decir, si el Doctor se me apareciera con su TARDIS, viajaría a Chawton a finales de marzo de 1815, localizaría a Jane, la cogería de los hombros con toda la falta de decoro posible y la agitaría gritándole "¿POR QUÉ, JANE, POR QUÉ?". Solo Dios sabe lo mucho que respeto a esta mujer, pero Emma es una espinita que siento clavada en mi corazón cada vez que recuerdo su obra. Y no precisamente por su protagonista. Justo cuando nuestra Jane se encontraba en plena escritura, le comunicaba a su hermana Cassandra mediante correspondencia que temía que la protagonista de su nueva obra, Emma Woodhouse, no cayera demasiado bien al público por ser rica, altiva y algo engreída. Pero Jane no podría haber estado más equivocada: Emma Woodhouse es un personaje que me gustó muchísimo, ya que me resultó muy divertida y contradictoria, un ser humano al fin y al cabo. Lo que falla en esta obra es su extensión. Demasiado larga, demasiado narrativa y demasiado descriptiva, pasan pocas cosas y se explican en muchas páginas, y aunque hay bastantes situaciones cómicas la novela me resultó mayormente tediosa y se me hizo más larga de lo que ya es -pero tampoco es que me desagradara absolutamente, aunque sí es la que menos me gustó de todas.
Entonces, ¿porqué hay que leerla en cuarto puesto? Pues porque si la leéis al principio, le podríais coger manía a Austen, y si la leéis la última, os quedaríais con un mal recuerdo. También podríais leerla en 3r puesto si La abadía de Northanger y Sentido y sensibilidad ya os han convencido totalmente de la maestría de Jane.

5. Persuasión

Esta es, como La abadía de Northanger, una obra muy diferente a todas las de Jane Austen. Escrita durante los últimos años de su vida, esta novela tiene una importante carga dramática. Más que un drama es un dramón: trata sobre el arrepentimiento y la incertidumbre, y es por ello la obra más pasional y más llena de sentimiento de Austen. Así, con su trama, se convirtió en mi obra favorita de la escritora inglesa por encima de las demás (ya sabéis lo mucho que a mí me gusta un buen drama). Además, es corta, menos de 300 páginas que se pasarán en un suspiro.
¿Y si para mí es tan buena por qué creo que deberíais leerla tan tarde? Porque si os llega a gustar tanto como me gustó a mí, tal vez las demás novelas os podrían saber a poco, o podríais esperar de ellas tantas emociones contenidas como en esta -pues, al contrario de lo que popularmente se cree, Jane Austen no escribió novelas de amor eterno, apasionado y torturado; para eso ya tenéis a las Brontë.

6. Mansfield Park

Última obra que leí de Austen y última que creo que deberíais leer. Mansfield Park se trata de una novela larga y algo densa, pero al contrario que en Emma, pasan muchas cosas y se explican en las páginas justas y necesarias. En Mansfield no pararán de pasar cosas y Fanny no parará de observarlas, y pensaréis "¿Ya ha acabado este hilo argumental? ¡Pero si queda mucho libro! ¿Qué PUEDE pasar ahora?". Pues pasará algo, no sufráis.
Mansfield Park es considerado por muchos como el trabajo más maduro de Jane Austen, y yo también lo considero como tal. En él me he encontrado el análisis del comportamiento humano y de las relaciones humanas característicos de Austen de un modo mucho más notorio y de mayor importancia para la trama, ya que el carácter observador, pasivo y crítico de Fanny tiene el objetivo de que conozcamos la personalidad de los habitantes de Mansfield (y esto es lo que a muchos, equívocamente, les ha llevado a tacharla de pánfila, insulsa y estúpida).
Es por todo esto que creo que es mejor leerla en último o penúltimo lugar, ya que una vez acostumbrados al estilo de Austen, podremos apreciar todos sus contenidos y su extensión no nos pesará, sino al contrario, echaremos en falta más páginas.

Y aquí hállome yo,
desconsolado al haber terminado de leer todas sus novelas acabadas, pero quedándome el consuelo de que me quedan sus obras inacabadas y su obra de juventud aún por leer... y muchas relecturas que realizar.
Recordad, por cierto, que no soy (aún) ningún literato y que esta es solo la opinión de un humilde lector que tuvo la oportunidad de tastar a esta gran escritora y de conocer su vida.

¡Espero que os haya gustado y servido de ayuda!

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Las fotos originales de las cabeceras han sido buscadas en Wehearit.

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