Hacía ya un tiempo que esta entrada daba vueltas por mi cabeza, buscando el tiempo inexistente para poder escribirla y colgarla, y todo por dos razones: una, para aparentar, como siempre, que no tengo el blog más abandonado que un yogur Hacendado en un colegio privado, y dos, por una conversación que tuve, hará un mes, un lunes cruel y largo como un día sin pan, con una compañera de mi instituto. La cosa fue así:
-¡Maaatt! ¡Este finde he visto la peli de Orgullo y prejuicio!
-¿Ah, sí? ¡Qué guay! ¿Y qué? ¿Te gustó?
-¡Sí, sí! Es súper bonita, me encantó. ¡Qué fuerte lo de Wickham!, ¿eh? ¡Y no veas como se las gasta Elizabeth!
-¡Síii!
Risas.
-Pero... es una historia muy típica, ¿no?

-¿Porqué lo dices?
-Ya sabes... chica conoce a chico, no se gustan, se odian, luego se conocen, niegan sus sentimientos, acaban enamorados perdidamente...
-Bueno... -dije, intentando hacerme el tolerante y rezando a Dios para que me diera paciencia no fuerza para tirarle la obra entera de Austen a la cabeza- ¿Eres consciente de que Orgullo y prejuicio tiene como 200 años, verdad? Todas las historias posteriores, las comedias románticas actuales, están basadas en el planteamiento de la novela de Jane Austen.
-Ya, ya; pero eso no es excusa. Desde la Grecia clásica hay historias así...
-Bueno, tal vez...

Vale, llamadme inculto si es así, pero yo, con el único conocimiento básico de literatura comparada al estudiar en primero de bachillerato Literatura Universal, no conozco ninguna obra con el mismo argumento que Orgullo y prejuicio anterior al siglo XVII y/o perteneciente a la Grecia arcaica/clásica/helenística. Bueno, ¿contamos el impulso sexual inesperado de Edipo hacia Yocasta sin saber que era su madre? Si es así, si existe alguna, iluminadme, lo digo seriamente.
Dejando de lado la existencia o no de una obra similar,
¿importaría algo? 
¿Le quitaría el mérito a Jane Austen de haber escrito una obra que reflejara tan bien el comportamiento del
juicio humano, las equivocaciones que este puede cometer, y las
pasiones serenas si ya hubiera existido una obra con el
mismo argumento? Bueno, coincidiremos todos en que primero tendríamos que leernos ambas, juzgar cuál es la de mayor calidad y decidir si
OyP es un
mal plagio o un
buen replanteamiento de la misma historia. Y es aquí donde quería yo llegar.
Cualquiera con unas nociones básicas de literatura sabe que Madame Bovary (Gustave Flaubert), Ana Karenina (León Tolstói) y La Regenta (Leopoldo Alas, "Clarín") tratan exactamente sobre lo mismo: una mujer que, cansada de la soporífera vida matrimonial y enfrontada con la sociedad asfixiante que la rodea, busca el aliciente y las pasiones que solo el adulterio le puede proporcionar, además de contener una profunda crítica social sobre la hipocresía de la burguesía y el clero del siglo XIX -en La Regenta, algo menos que en las otras y más puritana, con la Iglesia y Cánovas hemos topado-; y sin embargo, las tres están igual de valoradas y se consideran obras maestras de su literatura (yo, esto, no me pienso parar a comprobarlo a mis 17 años, bastante tengo ya en mi cabeza para leer tres obras realistas que se acercan o superan las 1000 páginas).

¿A qué conclusión podemos llegar con esto? Que la
originalidad, lo que valoramos tanto en la literatura actualmente, no es más importante que el
estilo y la
narración. Pongamos ejemplos más actuales y más típicos: la
literatura juvenil VAMPÍRICA. ¿Cuántos libros hemos leído de
chicas de poco más de
16 años,
sociópatas, que se
enamoran de un
vampiro de poco más de 16 años -cumplidos hace cientos- igual o más sociópata que ellas? Pues
miles, supongo, si no no frecuentaríais un blog de literatura juvenil como el mío. Pongamos como referente a todos estos libros la saga de
Crónicas vampíricas (
Vampire Diaries) de L. J. Smith -la tetralogía original de
1991-. Bien, siguiendo el razonamiento de la
originalidad versus plagio, la historia de Edward y Bella en
Crepúsculo es exactamente igual a la de los hermanos Salvatore. La historia de Claire, Michael y de los vampiros de
Morganville es muy parecida a la de
Crepúsculo.
Bianca y Lucas llevan a cabo su
affair amoroso en la
academia Medianoche como Claire en
Morganville. Y, por supuestísimo,
Rose y Dimitri no hacen más que emular a Bianca y a Lucas pero en la
Academia St Vladimir. Seamos realistas: todas estas novelas parten de una
misma base, el ya mencionado romance entre una chica humana y un vampiro u otro ser sobrenatural. Ahora bien, ¿
podemos comparar el argumento, y dicho sea de paso, la calidad, de estas novelas entre sí? Cualquiera que las haya leído sabrá que no. Que
Rose dista mucho de lo que es
Bella, y que
Dimitri es totalmente diferente a
Edward; que aunque
Vampire Academy suceda en un
internado elitista no se parece ni remotamente a
Medianoche. Cuál es mi sorpresa cuando recomiendo esta saga a mis amigos y me dicen "
¿Aún te gustan las novelas de vampiros? ¡Si es más de lo mismo!". Y puede que así sea, que
lo mucho cansa y lo poco gusta. Y que son pocas las novelas que se publican actualmente que incluyen
algo diferente a las ya leídas, a parte de la especie sobrenatural a la que pertenece el chico malo.

Otro ejemplo, con el cual seré breve: ¿alguien que se haya leído -y le hayan gustado-
Los Juegos del Hambre gives a shit sobre su similitud con
Battle Royale, respecto a lo de encerrar a unos cuantos adolescentes en un campo de batalla para que sobreviva solo uno? Me responderé yo mismo:
no. Al menos, yo no. Porque dejando de lado la muerte, la sangre y los adolescentes asesinos,
Battle Royale y
Los Juegos del Hambre no se parecen una absoluta y mismísima *pitido*.
Para acabar, otro más para volver a la obra más conocida de J. A.:
El diario de Bridget Jones. Es una verdad mundialmente reconocida que la obra de Helen Fielding, o al menos su adaptación cinematográfica, es una versión moderna de
Orgullo y prejuicio. Sin ir más lejos, el protagonista masculino, a parte de ser asquerosamente rico y altivo, se llama Mark Darcy;

Daniel Cleaver hace el papel de Wickham y Bridget es una Elizabeth Bennet verdaderamente solterona y algo vulgar (pero genial). Fans de ambos libros,
¿os importa? ¿Os parece más mala
El diario de Bridget Jones por ser tan parecida a
Orgullo y prejuicio? Porque a mi, que H. F. bebiera totalmente de J. A.
me importa más bien poco y disfruto de ambas.
Entonces, ¿de verdad importa si ya existe alguna otra historia con un mismo planteamiento? Bueno, importará, tal vez, para el escritor original -aunque si seguimos con el ejemplo de L. J. Smith, no creo que se queje mucho, pues el tirón de Crepúsculo le ha servido para que sus libros se vendan de nuevo casi veinte años después y, encima, se publiquen por primera vez en otros países, como en el caso de España-. Es decir, si se mejora el argumento principal y no se hace una copia absurda, pobre y sin ningún tipo de originalidad añadida... ¿verdaderamente existe un problema? Pero no me malinterpretéis, tampoco estoy diciendo que es plan de copiar coma por coma y punto por punto la obra original añadiéndole una narración mejorada... Ahora bien, si la obra resulta rezumar una originalidad bajo cero y un estilo penoso que no nos hace olvidar que su tema ya ha sido explotado... bien, eso ya es motivo de queja.
Tal vez no deberíamos comportarnos como Darcy ni prejuzgar como Elizabeth Bennet.
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